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Paul McCartney hizo vibrar el Defensores del Chaco

Posted in Historia with tags , , , , , , , on 22 mayo, 2012 by thebeatlespy

17 de abril de 2012 – Paul McCartney actúa en el estadio Defensores del Chaco en Asunción Paraguay. Poco después de las 21 hs, arranco el show en un estadio colmado por 30 mil personas de todas las edades.

Paul y su comitiva habían llegado a paraguay el lunes 16 de abril cerca de las 20 hs. y desde el aeropuerto Silvio Pettirossi se dirigió directamente al hotel Bourbon de la ciudad de Luque donde lo aguardaban cientos de admiradores. Los medios de prensa informaron que Paul recibió una invitación del presidente paraguayo Fernando Lugo para visitar el palacio de gobierno y lugares históricos de Asunción, pero, según se supo, “la apretada agenda de Paul lo obligó a rechazar la invitación“.

Al día siguiente, en horas de la tarde, se dirigió al estadio Defensores del Chaco para el habitual soundcheck que se inició cerca de las 17 hs. en el cual interpretó canciones como: Twenty Flight Rock, Honey Don’t, Only mamma knows, Penny Lane, Highway, Birthday , C´Moon, My Love, Things We Said Today, Everynight, Dance tonight y San Francisco Blues.

Paul McCartney en Asunción

Paul McCartney en Asunción

Como a las 21:12 hs. arrancó el show con Magical Mystery Tour la canción que da nombre a uno de los proyectos fílmicos de The Beatles y a su banda sonora. Un impresionante juego de luces llenaba de color el imponente escenario que se alzaba en el campo del “Defensores”, mientras McCartney comenzaba a deslumbrar con su icónico bajo Höfner, acompañado por las guitarras de sus músicos. Sonriendo ante las decenas de miles de personas que colmaban el estadio, McCartney procedió a cantar “Junior’s Farm”, canción que lanzara ya con Wings, la banda que formó tras separarse de los Beatles; la combinación de la sofisticada lumínica, el impecable sonido y el carisma no solo de McCartney, sino de todos en el escenario, ya daba como resultado un show deslumbrante.

Siempre bajo en mano y tras saludar al público con un “Mba’éichapa” (“¿Cómo están?”), en correcto guaraní, McCartney volvió a su época Beatle con “All my Loving”, mientras en las graderías, plateas, preferencias y en el campo había fiesta, y los Beatles miraban desde la pantalla gigante detrás de los artistas. “¡Buenas noches!”, exclamó McCartney en un muy logrado español. Pero muy pronto volvía al guaraní: “¿Iporãpa? (“¿Están bien?”). Y el público ya estaba en su bolsillo. “Estamos muy contentos de estar acá por primera vez. Esta noche voy a tratar de hablar algo de español, algo de guaraní, algo de jopará, pero más que nada inglés”, anunció el artista, siempre en español, mientras 30.000 personas deliraban en absoluta complicidad.

La música continuó con la muy movida y enérgica “Jet”, de Wings, una rápida canción de rock puro acompañada por los gritos del baterista Abe Laboriel Jr., quien arrancó por derecho propio grandes aplausos durante la noche. Tras terminar la canción, McCartney agradeció por la bienvenida y procedió a interpretar la icónica canción de los Beatles “Drive my Car”, saltando a medida que cantaba y tocaba el bajo. La canción terminó con un “Olé olé olé” del público, al que los artistas acompañaron en el escenario con música, un gesto que hizo delirar a las miles de personas que coreaban con fuerza ahora que su ídolo los acompañaba en el cántico. McCartney se atrevió de nuevo con el guaraní al agradecer con un “Aguyje” (“Gracias”) el apoyo de la audiencia.

El recorrido musical por la ilustre carrera de McCartney continuó con la reciente “Sing the Changes”, una alegre canción que escribió en 2008 para su proyecto experimental The Fireman. Era el momento de dar descanso al bajo Höfner, que fue reemplazado por una guitarra eléctrica para la canción de los Beatles “Night Before”, que interpretó a continuación. “Ok. I love you too!”, respondió con gracia el artista a un grito de una fanática. “¿Están listos?”, preguntaba, para seguir con más música.

El rock de la noche fue un poco más hacia el lado del blues con “Let me roll it”, que dejó en claro la potencia de los gigantes que lo acompañan: Paul ‘Wix’ Wickens (teclados), Rusty Anderson (guitarra), Abe Laboriel Jr (batería) y Brian Ray (guitarra y bajo).

De nuevo el espectacularmente efectivo sistema de sonido que llenaba de música el “Defensores” se lucía y las pantallas gigantes permitían a aquellos más lejos del escenario ver con lujo de detalles al carismático McCartney sonreír y saludar constantemente mientras tocaba. “Muchas gracias, señoras y señores, muchachos y muchachas, niños y niñas”, dijo McCartney –otra vez en español–, para luego contar que la guitarra que ahora tenía en manos, que reemplazaba a la que usó en el tema anterior, era la misma que había usado en la década de 1960 para grabar con los Beatles en Inglaterra “Paperback Writer”, que interpretó a continuación; como buen clásico de los primeros años de los de Liverpool, sacudió al público que estallaba en fiesta.

Paul seguía el ritual: hacía bromas, jugaba, mostraba la guitarra y seguía con lo que mejor sabe hacer. Luego las cosas se pusieron mucho más románticas con “The Long and Winding Road”, esa hermosa balada de los Beatles con McCartney usando por primera vez en la noche el piano que estaba en el escenario mientras la guitarra acentuaba sus palabras cantadas como un eco.

Cada uno de los instrumentos supo encontrar su lugar ideal, logrando el lucimiento de sus músicos. Si bien en esa canción el piano fue “un factor más” en la melodía, adquirió el protagonismo en la enérgica canción de Wings “Nineteen Hundred and Eighty Five”, mientras McCartney cantaba con aún más fuerza e incluso bailaba tras dejar el piano. “Esta es una nueva canción que escribí para mi hermosa esposa Nancy”, comentó el artista anunciando “My Valentine”, una lenta y romántica balada que integra su más reciente álbum “Kisses on the Bottom”, que interpretó acompañado por las imágenes que los actores Johnny Depp y Natalie Portman grabaron para el videoclip oficial. A esta canción siguió una “para Linda”, su primera esposa, quien coincidentemente falleció un 17 de abril -de 1998-. Emocionados, tanto McCartney como su público, cantaron la potente balada “Maybe I’m Amazed”.

Tras una larga ronda de aplausos, McCartney se cargó una guitarra acústica para interpretar el rápido y alegre ritmo “country” de “I’ve Just Seen a Face”. McCartney preguntaba a los presentes si la estaban pasando bien; la obvia respuesta fue un atronador sí a 30.000 voces. Siguió con “And I Love Her”, otro inmortal clásico de los Beatles producto de aquella inolvidable dupla compositiva que formaban McCartney y Lennon. La próxima canción fue otra de las más recordadas creaciones del artista de 69 años, “Blackbird”, una canción cuya mayor protagonista fue de nuevo la guitarra acústica de McCartney, con un ritmo marcado por las palmas del público… y mucha emoción.

Para entonces el público ya no podía estar más rendido al artista, que entre canciones respondía a los “te amo” de las mujeres de la audiencia con “¡también los amo!”, y contaba al público que comenzó a aprender español cuando era niño e iba a la escuela en su natal Liverpool; inclusive llegó a recitar un verso en español que aprendió en la escuela, según él cuando tenía 11 años. Luego de esto anunció que la siguiente canción sería una que escribió “para mi querido amigo John”; se trataba de “Here Today”. Más aplausos emocionados siguieron a la conmovedora balada.

El tono se volvió de nuevo alegre y juguetón cuando la guitarra se fue y la mandolina entró para la canción “Dance Tonight”, una alegre melodía que el público volvió a acompañar gustoso con las palmas. Las cosas adquirieron mucha más energía y volvieron a escucharse las guitarras eléctricas en armonía con la acústica en “Mrs. Vanderbildt”, de Wings; McCartney saltaba con energía en el escenario, el público hacía lo propio en todo el estadio. Y el músico seguía bailando, festejando, como eterno adolescente.

Tras interpretar “Eleanor Rigby”, McCartney comentó a la audiencia que “George Harrison era muy bueno con el ukelele”, tras lo cual se hizo con uno de esos instrumentos de cuerda tradicionales de Hawai y con un “¡Para George!” interpretó en honor al desaparecido exbeatle “Something”, canción que fue acompañada por un poderoso coro de miles de personas. “Thank you, George”, finalizó, mientras la magia ya era innegable.

La lumínica, modesta en las últimas canciones, volvió a cobrar un enorme protagonismo cuando los músicos pasaron a interpretar “Band on the Run”. Los primeros acordes sirvieron para lograr estallar al público. En una entrevista con medios paraguayos, McCartney había dicho que la idea detrás del disco homónimo había sido el concepto que de McCartney veía a Wings como criminales fugitivos, y efectivamente los haces de luz parecían los barrotes de un escenario/celda que se abrían a mitad de la enérgica canción; el público cantaba y bailaba feliz. Luego McCartney pidió al público que cantara fuerte junto a él la siguiente canción, y el público cumplió –feliz– el pedido, entonando con fuerza el clásico de The Beatles “Ob-La-Di, Ob-La-Da”.

La fiesta siguió con “Back in the U.S.S.R.”; y si uno se daba la vuelta y, en vez de mirar al escenario, se fijaba en el estadio lleno y se concentraba en la música, usando un poco de imaginación, podía hacerse perfectamente la fantasía de que alguien había traído al presente por medio de una máquina del tiempo a los Beatles de principios de los ’60, aquellos cuatro ingleses que revolucionaron la música. El rock puro continuó con “I’ve Got a Feeling” –con un juego impactante de luces–, y las cosas volvieron a ponerse emotivas con “A Day in Life”, esa emotiva balada a la que McCartney adjuntó en medley una parte de la icónica canción de John Lennon“Give Peace a Chance”. El artista dio al público oportunidad de cantar solos mientras observaba un mar de miles de partes de manos elevadas. También cada palabra de la emblemática “Let It Be” fue cantada a decenas de miles de voces mientras McCartney llevaba la delantera desde el piano; el “Defensores” se encendía con la luz de miles de teléfonos celulares y encendedores que formaban una luminosa constelación en las gradas y el campo del estadio.

Gracias por la luz”, decía emocionado el artista. La noche tomaba un cariz de clímax cuando llegaba el turno de entonar a viva voz “Live and Let Die”, y el espectáculo visual llegaba a su punto más alto con explosiones, llamaradas en el escenario y un increíblemente vistoso juego de fuegos artificiales que sacudieron al “Defensores” y a las miles de personas allí presentes. Tras un par de minutos de aplausos ininterrumpidos, McCartney volvió a emocionar a cada alma presente con las primeras palabras de“Hey Jude”, desde el piano, y de nuevo los coros retumbaron en el estadio y sus alrededores. Durante varios minutos el artista dirigió al público mientras este entonaba el emblemático “Na na na na na na na” de la canción; primero “los muchachos”, luego “las chicas” y finalmente todos juntos. El juego era constante; y la química, plena.

El “Defensores” era un mar de brazos en alto. Alguien entre el público imitaba el gesto de triunfo que McCartney hizo en varias ocasiones; en vez de un bajo, levantaba en el aire una muleta. Luego de uno de los momentos más luminosos de la noche, la oscuridad. McCartney y compañía desaparecían del escenario, pero solo para reaparecer unos minutos después y desatar la locura: el exbeatle ondeaba la bandera paraguaya: detrás suyo uno de sus músicos llevaba el pabellón británico.

El público paraguayo ganó en variedad: una multitud de fanáticos de distintas generaciones disfrutaba, desde su lugar, al ver a su ídolo en vivo. McCartney regresó al piano para “Lady Madonna”, el festivo clásico de The Beatles que interpretó mientras los rostros de decenas de mujeres famosas de la historia –desde Frida Kahlo a Marilyn Monroe, y hasta “Evita” Perón– aparecían y desaparecían en la pantalla gigante. Siguió otro éxito de The Beatles“Day Tripper”, que por enésima vez en la noche hizo estallar en vítores y coros al público; y “Get Back”, otro gran éxito de los legendarios cuatro de Liverpool, que hizo estallar la fiebre beatle local.

Luego, de nuevo el estadio se hundió en penumbras y el público pedía “otra”. Una vez más el artista y sus músicos reaparecieron para la recta final: esta vez, el último “encoré”. Reiniciaron el show con el sereno sonido acústico de la aclamada balada “Yesterday”; salvo por un acompañamiento del tecladista, la canción fue solo de McCartney y sus miles de fans. Fue un gran contraste con lo que seguiría: el “hard rock” de la potente“Helter Skelter”, que sacudió al público y lo hizo saltar a la invitación de McCartney de “Let’s rock!”.

El show de nuevo saltó a algo más tranquilo con “Golden Slumbers”, con Paul de vuelta en el piano. “Nos tenemos que ir”, anunció McCartney, para luego comenzar a repartir agradecimientos al equipo técnico local, a su propio séquito, a su banda y, por supuesto, al público. Los coros no se hicieron esperar cuando McCartney dio inicio al final del show con “Carry That Weight” –él al piano, y con un solo de batería incluido–, que enganchó con la adecuadamente llamada “The End”; “We really love you”, cantaba McCartney a su público paraguayo. Bajo una lluvia de confeti rojo, blanco y azul, Paul McCartney cerraba lo que muchos considerarán uno de los conciertos más importantes que jamás tuvieron lugar en Paraguay, con una promesa. “Han sido una gran audiencia”, decía el artista, para desatar por última vez la locura al decir “¡Adiós, Paraguay! ¡Nos vemos la próxima!”.

Setlist de Paul en ParaguayMagical mystery tour, Junior’s farm, All my loving, Venus and Mars, Rockshow, Jet, Drive my car, Sing the changes, The night before, Let me roll it, Paperback writer, The long and winding road, Nineteen hundred and eighty five, My Valentine, Maybe i’m amazed, I’ve just seen a face, And i love her, Blackbird, Here today, Dance tonight, Mrs. Vandebilt, Eleanor Rigby, Something, Band on the run, Ob-la-di, ob-la-da, Back in the USSR, I’ve got a feeling, A day in the life-Give peace a change, Let it be, Live and let die, Hey Jude, Lady Madonna, Day tripper, Get back, Yesterday, Helter Skelter, Golden slumbers, Carry that weight, The end.

FUENTE: http://www.abc.com.py

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Los problemas entre George Harrison y Paul McCartney

Posted in Historia with tags , on 15 noviembre, 2011 by thebeatlespy

Los problemas entre los Beatles empezaron a mediados de 1965, principalmente entre George y Paul, según lo revela el ingeniero de sonido Norman Smith: “Con Rubber Soul empezaron las desavenencias entre John y Paul. Además, George tuvo que aguantarle un sinfín de desplantes a Paul. Ahora que teníamos el lujo de poder grabar en cuatro pistas, George añadía su solo después. Pero, en opinión de Paul, George no lo hacía bien. Paul era un quisquilloso rematado. De modo que, en algunas ocasiones, Paul tocaba los solos. Yo me preguntaba qué diantre pasaba, porque George hacía dos o tres tomas, que a mí me parecían realmente muy correctas, pero Paul decía: ‘¡No, no, no!’, y empezaba a citar discos norteamericanos diciéndole que tocara exactamente lo que había oído en tal o cual canción. Así que volvíamos a empezar desde el principio, y George lo hacía realmente bien. Entonces venía el comentario de Paul: ‘Bien, los primeros dieciséis compases no están mal, pero el medio…’. Entonces Paul asumía la dirección y lo hacía él mismo, siempre tenía una guitarra para zurdos. Posteriormente, descubrí que George Harrison tenía una manía enorme contra Paul por aquello, aunque no se notara…Pero cuidado, no hay duda de que Paul era el que mayor capacidad musical tenía. También era así en lo referente a la producción. Muchas veces, George Martin no tenía por qué hacer lo que hacía, ya que Paul McCartney estaba allí y podía hacerlo igual de bien. Lo único que no sabía hacer era ponerles símbolos a los acordes; no sabía solfeo. Pero, desde luego, sí sabía decirle a un arreglista cómo hacerlo, con sólo cantarle una parte aunque, naturalmente, no sabía si las cuerdas o los metales podrían tocar lo que él quería. De todas formas, la mayor parte de las ideas eran de Paul“.

Fragmentos del libro “McCartney” de Chris Salewicz

George explicando como trabajaban en el estudio

Posted in Historia with tags , , on 14 abril, 2011 by thebeatlespy

Este es una parte de la entrevista hecha a George Harrison por la revista musical Crawdaddy, en 1977. En este fragmento explica como trabajaban en el estudio: “Nos metíamos a hacer armonías vocales, y esto y aquello. Porque en los viejos tiempos solamente trabajábamos en cintas de cuatro pistas. Así que lo que hacíamos era sacar la mayor parte de la pista básica en una pista, conseguir el equilibrio y todos los instrumentos fijados. Luego hacíamos las voces. Si había guitarra, se metía en el segundo verso y el piano en la media octava (parte intermedia de una canción) con panderetas. Cuando teníamos todo el sonido en su manera adecuada, metíamos las armonías vocales encima. Esos viejos discos no eran realmente estéreo. Eran discos mono y fueron canalizados de nuevo. Algo del sonido estéreo es horrible. Cuando hicimos los tres primeros álbumes, al menos el primero “Please, Please Me”, los hicimos directamente en una máquina de dos pistas. Así que no había sonido estéreo como tal, eran las voces en una pista y el sonido por la otra. El Sargento Pepper, fueron solamente cuatro pistas.”

George, Paul y John haciendo armonias

La separación de los Beatles, según John Lennon

Posted in Historia with tags , , on 10 abril, 2011 by thebeatlespy

En una entrevista realizada por la revista Rolling Stone en 1970, John Lennon habló de la separación. Este es un fragmento donde John nos cuenta algunos detalles de la disolución de los Beatles:

¿Cómo explicas la separación de Los Beatles?

Luego de la muerte de Brian, colapsamos. Paul se hizo cargo y supuestamente nos dirigía, pero ¿Qué es dirigirnos cuando avanzábamos en círculo? Ahí fue que se acabó. Ahí fue la desintegración. Paul tenía la impresión y la tiene ahora, como un padre, de que deberíamos estar agradecidos por lo que hizo para mantener unidos a Los Beatles, pero cuando se mira objetivamente, nos mantuvo unidos para su propio beneficio. La gente nos criticaba tanto, a mí y a Yoko, especialmente a Yoko, que teníamos que hacer algo al respecto. Por eso empezamos a usar heroína, por lo que Los Beatles y sus amigos nos estaban haciendo. La heroína no es muy divertida. Nunca me la inyecté, aspirábamos un poco cuando estábamos de verdad adoloridos. Pensé que podía acoplar a Yoko a nuestra vida, pero parecía ser que tenía que estar casado o con Yoko o con Los Beatles. Yo escogí a Yoko y esa fue la decisión correcta. Los Beatles la detestaban desde el comienzo. La insultaban y todavía lo hacen. George la insultaba en la cara. Le decía que daba malas vibraciones, que Dylan y otros le habían comentado que tenía mala imagen en Nueva York. No sé por qué no le pegué a George en ese momento.

¿Cuándo te diste cuenta que era imposible la reconciliación?

Todos los artistas tienen egos grandes… Yoko fue recibida con frialdad. Ahí fue cuando decidí irme. Un día le dije a Paul: “Me voy a ir”…. estábamos discutiendo algo con Paul en una oficina y le estaba diciendo que no a todo, hasta que finalmente dije: “Ya está. El grupo ha terminado. Me voy”. Paul me pidió que lo pensara. Sin embargo, fue él quien lo anunció seis meses después para promocionar su disco como solista. Fui un tonto por no hacer lo que hizo Paul. Yo no estaba molesto con Paul por haberlo anunciado a su manera. Solo estaba sorprendido. Es un buen relacionista público. Tal vez el mejor del mundo. Estábamos sentidos que no nos hubiera avisado lo que iba a hacer. Me llamó una tarde, y me dijo “voy a hacer lo que tú y Yoko estaban haciendo el año pasado, voy a sacar un álbum solo y me voy del grupo también”. Fue raro oírlo de su boca, pues él era el que más quería a Los Beatles. Y entonces los periódicos de medianoche salieron con la noticia. Yo estaba maldiciendo por no haberlo hecho yo mismo.

¿Crees que alguna vez grabarán juntos otra vez?

No hay posibilidad. No volvería a grabar nunca con nadie, solo con Yoko. Pero no con otro ego maniaco… No tiene sentido.

¿Porque se separaron los Beatles?

Posted in Historia with tags , , , , on 10 abril, 2011 by thebeatlespy

La separación de los Beatles es uno de los puntos mas discutidos y analizados en la historia del rock. ¿Cuales fueron los motivos de la disolución de los Beatles? A lo largo de los años, ninguno de los miembros del grupo ha respondido exactamente a esta pregunta, y de hecho, hasta hoy no hay respuestas claras sobre cuales fueron los motivos.

En un intento por aclarar el misterio, mencionamos algunos puntos que condujeron a la separación de los Beatles:

1) La influencia de Yoko Ono en las decisiones de John.

2) Diferencia de criterios entre John y Paul.

3) La poca importancia que le daban John y Paul a las canciones de George, produciendo la disconformidad de Harrison con el grupo.

4) Problemas financieros en Apple, el mal manejo de las empresas.

5) La disputa por el control de las acciones de la compañía editora de las canciones Northern Songs.

6) La total desaprobación de Paul con el trabajo de producción que Phil Spector había hecho con el álbum Let It Be, en especial con los arreglos que le había agregado a la canción The Long And Winding Road. Todo el trabajo de producción y edición de Let It Be se hizo sin consultar a McCartney, de modo que cuando Paul escucho el disco, tomó la decisión de separarse del grupo.

7) El conflicto generado por la fecha de publicación del primer álbum solista de Paul McCartney. John, George y Ringo pidieron a Paul retrasar la edición del álbum McCartney para no perjudicar las ventas de Let It Be.

8) La negativa de Paul McCartney hacia Allen Klein como manager de los Beatles. John, George y Ringo designaron a Klein como manager del grupo en contra de los deseos de Paul, quien había sugerido a su suegro Lee Eastman como manager.

9) La diferencia de criterios entre Paul y George a la hora de grabar las canciones. Paul siempre imponía a George los arreglos de guitarra creando tensión entre ambos. Y en la mayoría de los casos, descontento con el toque de George, Paul se ocupaba de las partes de guitarra.

Segundo viaje a Hamburgo

Posted in Historia with tags , , , , , , on 9 marzo, 2011 by thebeatlespy

El 27 de marzo de 1961 los Beatles volvieron a Hamburgo, esta vez para actuar en el Top Ten Club, propiedad de Peter Eckhorn. El 1 de abril empiezan una temporada de tres meses hasta el 1 de julio, tocando en sesiones de siete horas los días entre semana, y de ocho horas los fines de semana. En esta segunda estancia en Hamburgo, cabe destacar varios puntos importantes para el futuro del grupo; el primer punto tiene que ver con Stuart Sutcliffe, quien en ese entonces ya había abandonado a los Beatles y el grupo queda reducido a cuatro miembros, con Paul McCartney ocupándose del bajo. Otro hecho importante que cabe resaltar, ocurrió el 22 de junio, cuando los Beatles acompañaron a Tony Sheridan en una sesión de grabación para el productor Bert Kaempfert. Grabaron cuatro canciones acompañando a Sheridan; My Bonnie lies over the ocean, When the saints go marching in, Why (can’t you love me again), y Nobody child. Luego grabaron dos temas por cuenta propia; Ain’t she sweet, con Lennon como vocalista,  y Cry for a shadow, un tema instrumental acreditada a Lennon y Harrison. Las grabaciones se llevaron a cabo en la escuela infantil Friedrich Ebert Halle de Hamburgo. La canción My Bonnie fue editada en Alemania por el sello Polydor en octubre de 1961.

Primer viaje a Hamburgo

Posted in Historia with tags , , , , , on 7 marzo, 2011 by thebeatlespy

16 de agosto de 1960 – Los Beatles viajan de Liverpool a Hamburgo, Alemania, para cumplir con un contrato de tres meses.

Minibus Austin verde y crema de Allan Williams cargado con los equipos de los Beatles, es izado a bordo del ferry de Harwich a Hoek Van Holland rumbo hacia Hamburgo.

Minibus Austin verde y crema de Allan Williams cargado con los equipos de los Beatles, es izado a bordo de un ferry, rumbo hacia Hamburgo.

El grupo que en ese entonces estaba integrado por John, Paul, George, Stuart Sutcliffe y Pete Best, viajo acompañado por Allan Williams, su esposa, su cuñado y Lord Woodbine.

Hamburgo 16 de agosto 1960, Allan Williams, su esposa Beryl, su amigo Lord Woodbine, Stuart Stucliffe, Paul, George y Pete Best. John se quedó en la furgoneta.

Hamburgo 16 de agosto 1960, Los Beatles interrumpieron el viaje para posar en el monumento a los muertos de la 2da. Guerra Mundial. Izq a Der: Allan Williams, su esposa Beryl, su amigo Lord Woodbine, Stuart Stucliffe, Paul, George y Pete Best. John se quedó en la furgoneta.

Cuando llegaron a Londres recogieron a un pasajero mas, Herr Steiner, un austriaco que actuaría de traductor. Luego el grupo se detuvo en Arnhem después de que Williams tomara un camino equivocado. Allí fueron fotografiados en un monumento de la 2da guerra mundial, pasaron un tiempo vagando por la ciudad, y John Lennon aprovechó para robar una armónica en una tienda local.

El grupo llegó a Hamburgo en la tarde del 17 de agosto. Los Beatles debutaron en el club Indra a través de un contrato firmado por Jacaranda Enterprises de Allan Williams (en ese entonces manager del grupo) y  Bruno Koshmider, dueño del club. El grupo cobraría 30 marcos alemanes por jornada de trabajo.

¿Como eran los días en Hamburgo? Paul McCartney recuerda: “Realmente Hamburgo fue un buen ejercicio comercial; si una pareja de estudiantes echaba un vistazo desde la puerta nosotros de repente atacábamos con una canción que pensábamos que podía atraerlos. Cuanta mas gente entrara mejor nos pagarían. Ese club se llamaba Indra, que es India en alemán. A menudo tocábamos ocho horas al día”.

George, John, Paul y Stuart en el club Indra, en Hamburgo

El 4 de octubre se mudaron a otro club, (del mismo dueño) el Kaiserkeller. La presión de la policía debido a las quejas de los vecinos por el ruido hizo que Burno Koshmider dejara de utilizar el Indra como club musical. En el Kaiserkeller los Beatles compartieron escenario con otro grupo inglés: Rory Storm and the Hurricanes y el baterista del grupo era Ringo Starr.

La estancia de los Beatles en Hamburgo duró hasta el 30 de noviembre de 1960.